John Alejandro Bermeo abril 12, 2018

[ A+ ] /[ A- ]

¿Y si repartimos la plata de los más ricos de Colombia?

En el ranquin de los más ricos del mundo de Forbes 2018 figuran tan solo tres colombianos. En el puesto #123 tenemos al gigante del sector bancario Luis Carlos Sarmiento Angulo con $12.1 Billones de dólares y con 85 años; después le sigue un colega en el #606, Jaime Gilinski Bacal, con una fortuna de $3.7 B. y 60 años; por último, tenemos al famoso Carlos Ardila Lülle que se desempeña en el sector de las bebidas, en el puesto #859 con una riqueza de $2.8 B. y 87 años. 

Sin duda la brecha que hay entre estas personas y el resto de los colombianos es inmensa, hay una gigantesca, evidente y hasta obscena desigualdad.

Hay dos formas de disminuir esa brecha para lograr la igualdad económica, por un lado, todos los colombianos deberíamos hacernos así de millonarios como ellos, cosa muy difícil de lograr por no decir que imposible. Por otro lado, podríamos quitarles la riqueza a estos magnates y repartirla entre todos los colombianos, esta redistribución de la riqueza disminuiría la desigualdad económica en Colombia.

¿Cuánto le correspondería a cada colombiano si le quitáramos la riqueza a Luis Carlos Sarmiento Angulo?

Con una población actual estimada de 49.684.364 millones, y realizando la conversión de dólares a pesos, y entendiendo que un billón de dólares es un 1 seguido de 9 ceros y en cambio un billón de pesos es un 1 seguido de 12 ceros, a cada colombiano le correspondería de los $12.1 B. de dólares de Sarmiento la cantidad de $698.202 pesos, lo que es menos del Salario mínimo, esa cantidad nos serviría para unas algunas semanas ¿y luego qué?

De tomar la riqueza de los tres más ricos del país obtendríamos $1.073.269 pesos. Que de igual modo solo permitiría a algunas familias mejorar momentáneamente su situación. Sin embargo, las consecuencias de esto son una inmediata disminución de la desigualdad económica y un aumento de la pobreza al mes siguiente, ya que todas las empresas, riquezas, inversiones, empleos, bienes y servicios que producen estos millonarios, así como sus organizaciones de ayuda a los enfermos, discapacitados, sin techo, etc, desaparecerían.

Es todavía peor si hiciéramos la comparación con Jeff Bezos, primero en la lista con 112 billones de dólares, es decir, 10 veces más que el más rico de Colombia, o el segundo Bill Gates, con 90 b. o Mark Zuckerberg, en el puesto 5 y con 71 billones. Gracias a estas personas tenemos desde comercio electrónico de libros, comidas, etc, con la compañía Amazon, tenemos el software Microsoft, video juegos, y nuestro queridísimo Facebook por el que no pagamos nada. Bendita sea la desigualdad merecida de estos hombres extraordinarios que han mejorado la vida de toda la humanidad.

Si después de leer esto a usted le sigue importando la desigualdad y no la pobreza, es claro que usted es una persona resentida y envidiosa a la que no le importan que los pobres estén mejor, sino, únicamente que los ricos dejen de ser ricos. No le interesa la situación de pobreza de su vecino, solo le interesa que no tenga más que usted.


 

 

John Alejandro Bermeo
Director at Inst. Mises Colombia

Culminó sus estudios de Derecho en la Universidad del Tolima. Es director del Instituto Ludwig von Mises Colombia.
Fue editor auxiliar del Instituto Mises y ha escrito diversos artículos académicos y de opinión para Panampost, KubernÉtica, FEE, Instituto Mises e Inst. Mises Colombia, Capitalismo para los pobres, entre otros.
Está disponible para entrevistas de prensa a través de su correo electrónico (alejoryand@gmail.com).

1 pensamiento a “La desigualdad me importa un comino

Deja un comentario

Ir a la barra de herramientas