Gustavo Rincón Moreno mayo 8, 2018

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Hago hoy mi primera publicación en este importante vehículo para contar un poco de la historia de mi vida y como salí del yugo ideológico comunista, en el cual vivía atado desde temprana edad.

Nací en junio de 1969, en la ciudad de Cali, hijo de un dentista y una enfermera, estudié siempre en colegios públicos, donde aprendí que el capitalismo era el causante de todos los males que sufrían todos los pueblos al rededor del mundo, que el lucro era casi un pecado mortal y que la empresa privada era enemiga del trabajador y apenas una forma de explotación del hombre por el hombre. Todas estas ideas tergiversadas eran reforzadas por las largas conversaciones con mi padre, un comunista de la corriente marxista-leninista, que culpaba al estado colombiano y al capitalismo por todos los fracasos de su vida. Me formé médico cirujano en la Universidad del Quindío en 1994, donde pertenecía al Consejo Estudiantil, habiendo también militado en la Juco, Unión Patriótica y M-19.

 

Me mudé para Brasil en 1997 para especializarme y una vez aquí, vi la oportunidad de finalmente vivir en un país rico y socialista, con un metalúrgico en el poder, que prometía una nueva política, basada en la moralidad y la ética. Así, después de mi matrimonio me naturalicé brasileño para poder participar del proceso político y hacer parte de la historia moderna, y uno de los responsables por la ascensión del primer país rico latinoamericano socialista, que probaría al resto del mundo, que el socialismo finalmente funcionaria. Trabajé en la campaña electoral del Sr. Lula da Silva y el día de su elección fue uno de los días más felices de mi vida, comparable sólo al día de mi grado como médico. El primer mandato del pseudo-socialista fue aparentemente excelente (hoy se sabe que fuera gracias a las políticas neoliberales de su antecesor), pero en 2006 se descubrió un esquema de corrupción que involucraba a toda la cúpula del Partido de los Trabajadores, pero increíblemente todos eran culpados, menos él, pasando como el único santo en medio de “12 pecadores”.

 

 En esa época vivía realmente como un socialista, a pesar de ya ser médico especialista, me negaba a trabajar en la iniciativa privada, para no hacer parte de la cadena de explotación de la salud humana, ganando un salario de hambre, a pesar de trabajar ochenta horas por semana, no me sobraba dinero ni para tener un carro viejo. Fue entonces en 2006, al ver todos mis ídolos políticos en la lama de la corrupción, Argentina atollada en la lama de la corrupción y la miseria en que la colocaron los Kirchner y Venezuela en un proceso de empobrecimiento sin precedentes en el mundo occidental, que percibí el error histórico que fue mi vida hasta el momento, entonces decidí cambiar, todos estos, hechos abrieron mis ojos, me hicieron interesarme por leer autores como Von Mises, Hayek, Burke, Horowitz, etc.

 

Hoy soy un liberal, que está convencido que el capitalismo y el liberalismo económico son los únicos caminos para alcanzar la tan soñada “justicia social”; estoy cada vez más convencido que el trabajo y la iniciativa privada son los únicos caminos para una verdadera inclusión social y generación de riqueza para la humanidad. Pero todo esto sólo será posible enseñando a las generaciones futuras que tener lucro no es pecado, que siendo ricos podemos ayudar más a la humanidad que siendo miserables, pues podemos generar empleos, hacer obras de caridad y realmente ayudar a transformar el mundo.

 

Tenemos que convencer nuestros jóvenes que la lucha de clases no existe, que tanto ricos, como pobres somos víctimas del mismo monstruo opresor: el estado gigante y paquidermo, que nos extorsiona con impuestos abusivos para mantener una casta de privilegiados: los políticos corruptos que no son más que genocidas, cuya más letal arma es el bolígrafo.

 

Hoy con el Sr. Lula da Silva preso, la justicia está descubriendo que de mesías del nuevo mundo, pasó a ser el Papa de la corrupción, responsable de exportar corrupción para los cinco continentes.

 

Actualmente soy alumno de diplomado en artes plásticas en la Universidad de Brasília, capital del Brasil, donde vivo y trabajo como cirujano plástico y artista plástico.

 

Un abrazo a todos desde Brasília, capital de Brasil.
Gustavo Rincón Moreno

Médico por la Universidad del Quindío, Cirujano General Por la Santa Casa de Misericórdia do Rio de Janeiro, Cirujano Plástico por el Hospital Municipal Barata Ribeiro de Rio de Janeiro, con Pós-grado en el Instituto de Cirugía Plástica Ivo Pitanguy, Estudios de Licenciatura en Artes Visuales en la Facultad de Artes Dulcina de Moraes, Brasília, DF, cursando Diplomado en Artes Visuales en la Universidad de Brasília.

1 pensamiento a “¿Cómo la corrupción mató un socialista y creó un liberal?

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