Tim Worstall mayo 14, 2018

[ A+ ] /[ A- ]

Fidel Castro, el Dictador Comunista de Cuba, ha muerto a la edad de 90. Ha habido algunos quienes, a lo largo de décadas, le han considerado como algún modelo de un nuevo mundo, uno en donde la gente ya no será servil tanto de los Estados Unidos como del capitalismo. La verdad es que él vio un desastre económico impuesto sobre la isla nación de Cuba. No, no fueron los Estados Unidos, no fue el bloqueo o el embargo, nada que fuera externo a Cuba, lo que causó eso, simplemente fue la idiotez de la política económica que se prosiguió, ese socialismo, que condujo a que casi no hubiera crecimiento económico alguno durante los 55 años aproximados de su gobierno. Lo poquito que hubo se dio al relajarse las más estrictas de sus reglas.

Es ser respetuoso, humano y común, retener la crítica hacia los muertos en la secuela inmediata a su deceso. Pero, dejar a 11 millones de personas groseramente más pobres de lo que deberían ser, en nombre de una ideología en bancarrota, no es el material del cual se hacen los obituarios hagiográficos.

La noticia en sí:

“El anterior líder cubano Fidel Castro ha muerto a la edad de 90, de acuerdo con el medio estatal cubano, confirma la NPR [National Public Radio].

Castro, quien tomó el poder con la revolución cubana en 1959, condujo a su país por casi 50 años.”

Cierto, la enfermedad hizo que renunciara a algo de su poder durante esta década pasada.

“Fidel Castro gobernó Cuba como un estado de un sólo partido político por casi 50 años, antes de que Raúl lo asumiera en el 2008.
Sus partidarios dijeron que él le había devuelto Cuba al pueblo. Pero también él fue acusado de suprimir a la oposición.”

Habrá mucho de este tipo de cosas:

“Transformando a Cuba de un parque de juegos para ricos estadounidenses en un símbolo de la resistencia a Washington, Castro sobrevivió a nueve presidentes de los Estados Unidos que llegaron al poder.

Él ahuyentó una invasión respaldada por la CIA en la Bahía de Cochinos en 1961, así como innumerables intentos de asesinato.”

Siendo el problema, que la política económica que se prosiguió, aquella del socialismo, no logró la primera cosa que se supone que una política económica logre: hacer que la gente se enriquezca. Estaremos inundados, por meses, de cosas como éstas:
[IMG]file:///C:/Users/JORGEC~1/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image001.png[/IMG]

Y esto será repetido, una y otra vez:

“Su mayor legado es el cuidado de la salud y la educación gratuitos, lo cual le ha dado a Cuba algunas de las mejores estadísticas de desarrollo humano en la región.”

Asombrosamente, grandes porciones del mundo gozan de ambas y todo sin matar a nadie ni tratando de imponer el socialismo. Tal como el mismo Guardian lo hace notar en su propia frase siguiente: [Nota del traductor: el diario inglés The Guardian es considerado como ligado a la izquierda laborista inglesa]

“Pero, también él es el responsable de las fallas de la planificación central y de los controles gubernamentales asfixiantes que -junto con el embargo de los Estados Unidos- han estrangulado a la economía, dejando a la mayoría de los cubanos luchando por una comida decente y desesperados por lograr mejores estándares de vida.”

Es ese estrangulamiento de la economía el mayor desastre.

Para dar una ideas de cuán dañino es, deberíamos usar las cifras de Angus Maddison. Usted puede bajar la hoja de cálculo en http://www.ggdc.net/maddison/maddison-project/home.htm . Estos datos están en dólares internacionales, de manera que ya hemos ajustado por diferencias geográficas de precio. Y están en dólares encadenados, de forma que ya hemos ajustado por diferenciales de precios, inflación, a lo largo del tiempo.

Y, en 1959, cuando Castro tomó el poder, el PIB per cápita de Cuba era de, más o menos, $2.067 al año. Era, más o menos, dos terceras partes del de América Latina en general y cerca del mismo de Ecuador ($1.975), Jamaica ($2.541), Panamá ($2.322) y dos terceras partes del de Puerto Rico ($3.239). A pesar de ese parque de juegos de ricos estadounidenses que se pensó que lo era, para los estándares de aquella época estaban haciéndolo razonablemente bien.

Para 1999. 40 años más tarde, Cuba había avanzado casi nada, hasta $2.307, en tanto que Ecuador había, relativamente, saltado a $3.809, Panamá a $5.618 y Puerto Rico a $13.738. Por supuesto que el PIB no lo es todo, pero, aun así, es enormemente importante. Porque es la medida básica de lo que es posible que la gente, en promedio, pueda consumir Y no tendemos a pensar que Ecuador, Jamaica, Panamá o Puerto Rico estaban siendo particularmente bien administrados durante las últimas décadas del siglo XX, pero, por lo menos, no tuvieron un gobierno que estaba conspirando activamente para mantenerlos empobrecidos, tal como lo hizo Cuba.

Y ese fue el gran desastre económico, el gran error. Ese del cual el socialismo científico del tipo soviético hace una enorme reivindicación -o, al menos, la hacía, cuando aún podía ser expresada sin que la gente rompiera en grandes vendavales de risas. Que mediante la planificación de la economía, que deshaciéndose de la explotación del capitalismo y del caos de los mercados, el socialismo haría más rica a la gente. Luego llevamos a cabo el experimento económico controlado más grande del mundo, en algo que llamamos el siglo XX, y averiguamos que el socialismo no logra aquello.

Es posible, si usted realmente desea estirar los asuntos, decir que eso no era conocido en 1959. Pero, todos los sabían en 1989, y es ahí en donde el sistema cubano realmente se merece la vituperación. Y también la merece Fidel Castro, quien impuso dicho sistema. En 1991, Albania era más pobre que Cuba ($1.836 versus $2.590), pero, ese cambio simple de Albania hacia un sistema de economía de mercado, no obstante qué tan caótico, casi que triplicó el estándar de vida en sólo 10 años ($5.375 en el 2010).

Debido a ese experimento económico controlado, es que tenemos un espectro bastante reducido de sistemas socio-políticos, que funcionan en la realidad. Funcionar significa aquí hacer lo que se supone que haga una economía, incrementar el estándar de vida de la persona promedio. Esto opera desde el casi mercado libre del laissez faire de Hong Kong al fuertemente gravado y redistributivo mercado libre de la democracia social de Suecia. Cualquier sistema que no sea de mercado, no funciona.

Y noten ese resultado de Puerto Rico. Esa isla del Caribe permaneció bajo el dominio estadounidense, ese cruel capitalismo y de caos de los mercados. Nunca ha sido enriquecido por la planificación científica del socialismo. Y los estándares de vida se dispararon por un factor de 4, en tanto que aquellos de Cuba se estancaron durante 5 décadas. Y el sistema cubano se justificó a sí mismo, como una liberación de Cuba de tal hegemonía estadounidense.

Por eso, Fidel Castro no debe ser perdonado.

También nosotros necesitamos prestar atención a esta lección. Los sistemas económicos que no son de mercado no funcionan. Tan sólo tenemos ese rango disponible para nosotros, laissez faire total hasta la democracia social. El socialismo, ni una sola vez, gente, ni una sola vez.

Esto apareció por primera vez en la revista Forbes.

Tim Worstall

Tim es miembro del Instituto Adam Smith de Londres.

Deja un comentario

Ir a la barra de herramientas